Lo primero que llama la atención sobre Paranormal Activity: Dimensión Fantasma es la desaparición rápida de las versiones 3D, o que en algunos cines únicamente se estrene en 2D. Además, había muy poca gente en la sala y eso que era miércoles. Esto se debe a que no es una película 3D normal, ya que más del 90% del metraje es en 2D.

Las imágenes 3D solo son captadas por una vieja cámara de vídeo modificada para visualizar fantasmas. Son muy variables y en la mayoría de los casos son escenas 2D a las que digitalmente se le añaden efectos pop up; con lo que no les sería aplicable el término 3D, ya que son simples pop up sobre imágenes planas 2D. En raras ocasiones sí que se pueden ver autenticas imágenes de tridimensionalidad espacial; pero son muy escasas, en la mayoría de los casos muy pobres y condensadas principalmente hacia el final de la cinta. Las escenas 3D buenas son muy pocas.

El 3D de la cámara inicialmente se nota: en interferencias de vídeo analógicas, cuando uno de los protagonistas se pone a limpiar la lente con un paño, y en pop ups de ectoplasmas residuales flotantes e invisibles. Conforme va transcurriendo la historia la cámara comienza a tomar escenas 3D más o menos definidas. Llega un momento en el que, al igual que en las anteriores películas, se empieza a utilizar varias cámaras, pero solo una de ellas -la encontrada en la casa- es en 3D y puede grabar fantasmas.

Los sustos se producen cuando las escenas son captadas por dicha cámara en forma de pop ups de gran emergencia, que llegan al espectador. No necesariamente toda la escena es en 3D. Para colmo e incomprensiblemente la cámara que filma espíritus la llegan a situar en un pasillo, cuando precisamente no es allí donde ocurren los sucesos más impactantes. Si a esto le añadimos que algún susto sucede en escenas 2D, previamente se ha visto por la cámara registradora de fantasmas que algo va a pasar, el número de secuencias en tres dimensiones disminuye descaradamente.

Los pop up son muy fuertes, pero el hecho de que sucedan sobre imágenes planas o que sean CGI (excepcionalmente hay algún pop up de imagen real de alguna persona que se acerca, pero muy pocos) le restan credibilidad. Son estos pop up los que elevan la nota a 7, pero la casi total inexistencia de imágenes tridimensionales hace desaconsejable ver la película en este formato, salvo que la entrada cueste lo mismo que una 2D. Realmente no merece la pena pagar más.

Lo único que se puede decir a favor de esta película es que utiliza el 3D para algo (dar sustos), aunque sea un mal uso, ya que podría haberse hecho mucho mejor.

Puntuación: (7/10)

★★★★★★★★★★